AGRICULTURA 2: LA SEMENTERA -1

LA SEMENTERA

Ya estamos en octubre, hay que preparar la tierra para sembrar, lo primero, limpiarla de tomillos, jaras, retamas y chamuscos y otras hierbas que estorban, a esto se le denominaba ROZO.

Se pasa un palo tirado por los animales para romper los terrones y nivelar un poco la tierra, para que al caer la simiente lo hiciera de forma uniforme; ya estaba oliendo a sementera, se prepara el arado, se afilaba la reja (labor que se hacía en la fragua, ya lo explicaré en otro capítulo), se cosían las albardas, los costales, se preparaban las herramientas, se encalaban las simientes (era la forma de curar la simiente para que no tuviera bichos, sobre todo gorgojo), se seleccionaba la simiente, para que fuese el mejor grano, esto se hacía por la noche, pues al amanecer había que salir: con la yunta, el arado iba cruzado encima.

Al llegar al campo donde se iba a sembrar, había que hacer unas rallas o marcas en el terreno, que se hacían con el arado, de siete pasos de ancha, que le servían al labrador para saber dónde estaba el corte por donde había echado la simiente, a esto se le denominaba MELGAR.

Una vez hecho esto, el gañan, que así se llamaba al labrador, se echaba el costal al hombro, la simiente era lanzada muy habilidosamente, para que al caer al suelo estuviese muy bien repartida, para que la siembra naciera uniforme, las melgas anteriormente descritas servían para que el labrador llevara una referencia por donde iba echando la simiente, la técnica de repartir la simiente era: pie derecho, meter la mano en el costal y sacar el puño lleno, y al echar el pie izquierdo, lanzar la simiente en forma de abanico.

Terminada la jornada ya en el pueblo, había que ir a la fragua a aguzar la reja, echar de comer a los animales, seleccionar la simiente y encalarla, y acostarse pues había que madrugar para la siguiente jornada.

Para empezar bien el día, había que hacer un desayuno fuerte, que eran unas migas para poder aguantar hasta el medio día, ya que había que aprovechar bien el tiempo, para que cuando llegasen las aguas ya estuviese la sementera hecha.

Había dos tipos de sementera, la de los menos pudientes, que es la que he explicado y la de los pudientes, que esta se hacía con obreros: se solía dar de desayunar a los gañanes las migas que las hacia la señora de la casa, mientras se hacia el desayuno, daban de comer a los bueyes (pajearlos), las migas se solían hacer con manteca, pues tenían más alimento que las de aceite y también se aprovechaba la grasa, de freír las presas de tocino del medio día

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