HISTORIA NOVELADA DE PORTAJE (By Mairi).

Sin más animo que iniciar un debate sobre la denominación de nuestro Pueblo, en formato de novela, y sin entrar en mayores profundidades que lo dejo para los foreros más entendidos que yo en la materia. Sin consultar manuales, con base en la leyenda popular, en el léxico y la imaginación, al hilo de las interesantísimas aportaciones de mi amiga Elvira y el joven Trashogeru, procedo.

Erase una vez, en un tiempo indeterminado de la Edad Media (entre los siglos XII al XIV, por ejemplo) que había un tranquilo valle, sito entre las vegas del Alagón, la Sierra de Portezuelo y el término de la actual Pescueza, cortado horizontálmen te por la Rivera de Fresnedosa.  En dicho valle, entre Tejá (Portaje) y el Arenal de la Ermita (término actual de Pescueza), existia un Señorío atravesado en sus entrañas por un camino Real, el cual, procedente de la Ruta de la Plata (y de Cáceres), se dirigía a la Ciudad de Coria, continuándo posteriórmente hacia Castilla por el Puerto de Perales y Ciudad Rodrígo.

Aunque las fuentes no son muy fiables en cuanto a su localización exacta, ya que tan solo quedan hoy las ruinas de una antigua Ermita o Convento cercano al lugar, parece ser que existía una villa de campesinos que trabajaba para el señor de la tierra (eran prácticamente de su propiedad, una parte más de la misma). Dicha Villa, con el tiempo y la costumbre, se dotó de un topónimo independiente del nombre de la casa de su señor. Parece ser que su primera denominación fue "La Portaja".

Hay quien dice que estaba situada cerca de la finca del Arenal de Pescueza, que en aquella época era tierra de nadie, y aunque no quedó testimonio escrito, si que quedan restos aún de un antiguo Convento que había en el lugar (y si no lo creen pregúntenselo a mi amigo Pepe). A pocas leguas de aquellos restos y pasado ya mucho tiempo, los labriegos que trabajaban dichas tierras amontonaron muchas piedras que había por la zona, que, en forma de pequeñas pirámides, todavía hoy pueden contemplarse si se acercan.

No muy lejos, en Tejá, junto a la actual torre del pantano, unos 300 metros mas arriba de la actual Ermita de Nuestra Señora del Casar, dicen que se encontraba el castillo del Señorío, cuyo nombre original no recuerdo, y al que los habitantes llamaban castillo de Santa Maria. Dicho castillo tenía una torre del homenaje y una muralla con foso (yo he visto el foso y las piedras antes de hacerse el pantano). Pues bien, cuentan que el Señor mandó hacer un puente (otros hablan de un vado) en la Rivera, ya que en la época de crecidas no se podía vadear, el cual tenía una torrecilla con puerta central (al modo del esquilón de la Iglesia pero a lo bestia). Al pasar por el lugar los mercaderes y labriegos con dirección a las diversas ferias o mercados, debían satisfacer un canon (diezmo o peaje), que se cobraba y repartía por el Señor, entre él mismo, otros nobles de mayor graduación, el Convento y el Rey. De tal portazgo o pontazgo vendría llamar "Portaja" a nuestra Villa.

Cuenta la lleyenda que el castillo fué destruído en una de las frecuentes incursiones moriscas y no se supo más de él, ni del puente.

Otros dicen que la "peste negra" que asolo el lugar, obligó a los pocos supervivientes a elegir otro enclave mas seguro, motivo por el que se creó una nueva villa en un cerro, mas allá de la "Ventosa". Esta era una gran cuesta, sita entre la Rivera y el actual emplazamiento de la Villa, más próxima a ésta última, a la que se denominó así por las ventosidades que expulsaban las bestias y burros al subirla, cargados como iban hasta los topes con todas las pertenencias de los villanos y monjes.

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